CRISIS IS CRIS, YESUS US YES
un poema de Abraham Kleinman
Un accionista saltó del décimo mandamiento
gritando: no codiciarás, no codiciarás,
como si fuera fácil...
En el piso lo esperaba una estrella
su propia y pulida estrella
pulida con la sangre de su codicia
que él se encargó de relamer.
No codiciarás, no codiciarás,
amm, amm, qué sabrosa la sangre,
más la ajena que la propia,
pero cuando hay hambre
qué más da.
El deseo es el primer mandamiento:
el único que importa.
No codiciarás más de lo que vayas a utilizar.
Ja. Háganme el favor.
¿Y el futuro?
¿Cómo evitarlo?
¿Por qué no poner cámaras de seguridad
en las cabezas de las personas?
Control total.
El ojo del amo engorda al Gran Hermano.
Acumular por si las moscas
acumular por si las termitas
acumular por el montoncito de cosas
que parecen escalar hasta el cielo
infinitas, como la codicia
como las moscas
que se reproducen cual moscas
y llenan el mundo de caquita
chiquitita chiquitita
multiplicada por millones.
Una Babel hecha de caca de mosca endurecida.
Una torre de caca que casi toca el cielo.
El deseo hecho caca
caquita de mosca
endurecida
de tanto desear
de tanto resistirse
de tanto codiciar
no cagar.
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